Asesinando mujeres por aborto tardío

Asesinando mujeres por aborto tardío

  Lo cuentan "nuestro mundo al revés" y LifeNews: La mujer de la fotografía está embarazada de gemelas de 20 semanas. Esto no sería nada raro ni espantoso si no fuera porque esta fotografía fue tomada el día 8 de agosto de 2012 mientras esta mujer entraba al "Centro de Mujeres de Orlando" para acabar con la vida de sus bebés, simplemente porque no quería tener hijas mujeres.

   Esperó hasta los 5 meses de embarazo para deshacerse de las bebés simplemente porque quería confirmar el sexo de éstas. Activistas pro-vida la recibieron a las puertas del centro abortista, hablaron con ella y le ofrecieron todo tipo de ayuda que ella rechazó manifestando además que no tenía ningún problema para abortar a ambas niñas ni que sentía compasión alguna por las criaturas que llevaba en su vientre y que estaba a punto de torturar hasta la muerte con el aborto. Ésa era su "opción libre" y "legal"... Y viendo este caso... ¿A caso puede haber alguna duda sobre la iniquidad de una ley cuando ésta permite semejantes barbaridades...?

   Quienes defienden el aborto como la "opción de una mujer a decidir sobre su propio cuerpo" quizá no se dan cuenta pero están legitimando este tipo de acciones. La mujer de esta foto permitió que sus hijas fueran envenenadas a lo largo de dos días y luego le indujeron el parto para que expulsara los cadáveres de las pobres bebitas.

   De ello ha sido testigo Kelly Clinger, cantante norteamericana que en sus años como corista de la famosa Britney Spears cometió dos abortos en ese mismo centro abortista de Orlando. Ahora se arrepiente y después de años de depresión, un divorcio y mucho dolor como parte de su proceso de reconciliación se ha unido al movimiento de “Silent no more” en el que mujeres que han cometido abortos dan testimonio de los mismos y del dolor y las repercusiones que les ha causado buscando ayudar a otros a tomar conciencia de ello y evitar así más abortos. Además participa como voluntaria en la acera de este centro de exterminación abortista de Orlando, donde ella misma cometió dos abortos, rezando y ofreciendo consejo a mujeres que están considerando abortar. Así fue que conoció a la mujer en esta foto.

   Desde que esta foto fue publicada en las redes sociales, tanto la foto como el artículo que escribió Kelly se volvieron virales y su blog recibió más de un millón de visitas en un par de días. En los comentarios que la gente dejó en su blog, mientras algunos le daban las gracias, otros la cuestionaban: muchos prefieren pensar que el aborto no mata a una persona, quisieran pensar que es un procedimiento raro que se da en situaciones excepcionales y en las primeras semanas de embarazo. Pero esto no es verdad. El aborto tortura hasta la muerte a un ser humano indefenso sin importar si tiene semanas o meses de vida. Y tristemente por la proclamada y falsa “libertad de decisión” vigente y legal en muchos países, se ofrece a gusto del comprador y sin el menor escrúpulo inclusive hasta los 9 meses de gestación.

   Kelly recordaba las pilas y pilas de cabellos afeitados de judíos de los campos de concentración que pueden verse en el Museo del Holocausto de Washington, DC. así como los millares de pares de zapatos pertenecientes a niños que fueron asesinados simplemente porque eran judíos. Las imágenes de montones de cadáveres apilados unos encima de otros son chocantes y espantosas. Kelly contó que en un momento ya no podía mirar más: le disgustó profundamente que eso pudiera estar ocurriendo sin que hubiera una lucha para derrocar a gobiernos que aceptan el brutal asesinato como status quo.

   Con ello, Kelly llegó a comparar el aborto con el Holocausto, llegando a decir que el aborto es realmente el Holocausto de nuestra generación: ¿Qué pasaría si tuviéramos los cadáveres de más de 50.000.000 bebés revueltos y apilados unos encima de otros en un algún museo? ¿Qué pasaría si tomáramos toda la ropa que nunca usarán y juguetes con los que nunca jugarán y además hubiera que pagar por verlos? Si cada uno de nosotros tuviera que presenciar los espantosos hechos de un aborto tardío, muchos verían la realidad y ello apuntaría a un cambio de mentalidad. Pero esto no es lo que quiere la industria del aborto ni sus cómplices pues, como cualquier organización delictiva, prefieren que sus crímenes sigan lo más oculto posible a los ojos de los ciudadanos...

   Después de que el Holocausto terminase, civiles alemanes que vivían en las cercanías fueron llevados al campo de concentración de Buchenwald para que fueran testigos de las atrocidades que allí se habían cometido. Una y otra vez se escusaron diciendo: "No lo sabíamos". Ahora, por Internet y las redes sociales, no tenemos excusa para la ignorancia. Las manos del mundo "civilizado" están cubiertas de sangre e injusticia mientras el número de asesinados del nuevo Holocausto del aborto excede con mucho, el de los muertos de otros Holocaustos... ¿tal vez tus ojos y oídos están también cubiertos..?