El aborto, genocidio real y crimen de lesa Humanidad

Francisco Bendala Ayuso, fundador de El Español Digital, entrevista parte 1 y parte 2 ) a Jorge Benito (Centro para la Reforma Bioética de España) www.abortono.org

Asímismo pueden encontrar dicha entrevista en Adelante la Fe:

Dentro de nuestro empeño por colaborar y sensibilizar a la sociedad de la necesidad de acabar con la terrible lacra, con ese verdadero genocidio que es el aborto, ofrecemos a nuestros lectores – en dos partes, en rigurosa exclusiva, una interesantísima entrevista que ha tenido la amabilidad de concedernos Dn. Jorge Benito, Presidente y fundador del Centro para la Reforma Bioética de España, reconocida autoridad dentro del activismo anti-abortista no sólo de España, sino también de Europa, sobresaliente por su seriedad y conocimientos científicos en la materia, quien lleva casi dos décadas dedicado plenamente a tan meritoria y difícil labor como es la de salvar las vidas de los seres humanos más indefensos que existen, es decir, los nonatos. Creemos esencial su lectura y más aún la divulgación en sus respectivos entornos familiares, profesionales y de amistades de esta entrevistas; muchas gracias a Dn. Jorge Benito y a ustedes, amables lectores, si así lo hacen.

¿Cuáles son las razones que conducen a una mujer a abortar?

   Las razones que conducen a una mujer a abortar son generalmente el desconocimiento del valor inmenso de la vida humana unida a una situación de crisis o dificultad en la vida causada por un conflicto entre su embarazo y otros intereses y/o necesidades. La falta de valores humanos y espirituales sólidos, de amor y apoyo familiar son desencadenantes y agravantes que aumentan enormemente las probabilidades de que la mujer busque un aborto en caso de dificultad o incluso contrariedad. 

   Por otro lado hay casos de mujeres sumidas en enormes dificultades que son capaces de luchar para llevar adelante a sus hijos no nacidos y en cambio hay otros casos de mujeres que se hunden y optan por el aborto ante la menor dificultad. Todo depende del tipo de persona, de su entereza moral y espiritual y también del entorno que le rodea y el tipo de crisis o contrariedad a la que se enfrenta con su embarazo, pero en todos los casos el amor, la verdad y la ayuda sincera y comprometida por parte de quienes desean ayudar, contribuyen enormemente a suplir las carencias que pueden evitar el aborto.

¿Cree que el aborto es algo positivo para alguien? 

   Absolutamente para nadie, aunque haya quienes se lucren desmedidamente con ello y/o quieran creer que sí lo es y que incluso proclamen con entusiasmo que “el aborto es sagrado”. De hecho, el aborto ni es positivo para nadie ni es una “interrupción voluntaria del embarazo”. No es una “interrupción” porque una interrupción supone en términos generales la parada de un proceso que posteriormente podría retomarse. Y tampoco es del todo voluntaria desde el momento en que la madre que se somete a ello viene en muchos de los casos engañada, presionada y con falta de ayuda real del el entorno que le rodea. Hablar del aborto en términos de “interrupción voluntaria del embarazo” sería como hablar del suicidio por ahorcamiento en términos de “interrupción voluntaria de la respiración”.

   Los términos utilizados en torno al aborto son meras perversiones del lenguaje dirigidas a engañar y confundir a la sociedad, haciendo pasar lo que es un acto terrible, que viola el derecho fundamental a la vida humana, por algo beneficioso o incluso un derecho humano.

¿Cree que haya alguien que desee sinceramente abortar o es el aborto visto como la última solución?

   La continua acción que durante años ha cometido la corrupta clase política y sus medios afines con el rodillo, la manipulación, la deformación y ocultamiento de las verdades que liberan al ser humano y que le proporcionan valores sólidos, ha propiciado que en una sociedad de la información saturada de recursos, paradójicamente hayamos acabado sabiendo cada vez menos de lo esencial. En ese sentido nos han abocado a que una mayoría de la población haya acabado percibiendo el aborto como en general el menor de dos males; como un mal meramente abstracto o subjetivo cuya justificación y decisión debería ser dejada a la opinión de cada cual. 

   Quienes desean sinceramente que se aborte son precisamente los colectivos de la industria del aborto y sus cómplices. En ello les va su negocio y fuente de ingresos. Y por eso se afanan tanto en convencer a las pobres chicas que acuden con dudas a sus centros abortistas. Además hay también otros colectivos como grupos satanistas – lamentablemente en auge - que hacen del aborto y el sacrificio de niños una importante ceremonia y esto es muy poco conocido por el gran público.

¿Cree que la opinión de la mujer embarazada debe ser tomada en cuenta?

Las opiniones deben ser escuchadas. 

   Cuando en el caso que nos ocupa, una mujer embarazada opina que lo mejor es abortar, es muy importante que sea escuchada y conocer los verdaderos motivos que la han llevado a pensar que ello es la única salida que tiene, para así poder ayudarla en donde antes no había hallado el apoyo que necesitaba ella y/o su pareja para no pensar en el aborto como una solución.

   Los médicos tienen en ese sentido una responsabilidad enorme y a veces incluso unas simples palabras o gestos de apoyo en momentos críticos pueden salvar vidas. Lo mismo que malos consejos en esos momentos pueden llevar al desastre. Los empleados de centros de aborto lo saben muy bien, así que cuando una mujer llega con dudas al centro abortista, usan de toda la retórica y marketing posible para convencer a la mujer de que lo mejor es abortar.

   Lamentablemente no todos los profesionales sanitarios dan buenos conejos ante un caso de embarazo con dificultades y son pocas las mujeres capaces de armarse de valor para desoír dichos malos consejos en su situación de crisis. Hay muchos casos en que algún médico ha aconsejado mal o incluso presionado a alguna madre hacia el aborto debido a supuestos problemas con el embarazo que realmente no existían, algunos de los cuales pueden encontrarse documentados en la red. Unas veces puede ser por incompetencia personal y profesional del médico, otras por tener algún tipo de trato con algún centro abortista y otras simplemente por miedo a fuertes denuncias de los padres ante el hecho de que su hijo nazca con problemas y no les hayan ofrecido la “opción” del aborto.

¿Cree que para prevenir los abortos sirve que sea un delito?

   Rotundamente. Nos guste o no, la percepción que tienen una gran parte de personas sobre lo ético, admisible e incluso bueno, es aquello que es legal. Si algo es legal, entonces es entendido por muchas personas como éticamente aceptable. Por ejemplo, hoy en día a nadie le cabe la menor duda de que la trata y tráfico de esclavos es algo reprobable y debe ser perseguido por la ley, pero si en siglos pasados esto no hubiera sido finalmente abolido, la legalidad haría que la esclavitud continuase campando a sus anchas y seguiría siendo visto como algo forzosamente necesario o en el mejor de los casos como el menor de dos males.

¿Cuáles cree que son las mejores maneras para prevenir los abortos?

   Creemos que son necesarias tres cosas: primero recuperar la conciencia social sobre que el aborto provocado - al igual que otros males como la esclavitud - es un crimen; un acto de profunda crueldad y violencia al punto de que se haga impensable. En este sentido son los medios de comunicación de masas y el sistema educativo quienes más podrían hacer, pero lamentablemente en el momento actual éstos se inclinan más a ocultar la verdad del aborto a la sociedad al tiempo que justifican como respetables algunas conductas de riesgo que llevan al aborto y promover en muchos casos una falsa educación sexual que adoctrina más en la promiscuidad y el “sexo libre” que en la responsabilidad y el respeto sexual a la mujer. Segundo establecer leyes que determinen una abolición efectiva del aborto y Tercero proporcionar recursos sanitarios y servicios sociales efectivos que ofrezcan soluciones a las madres embarazadas en crisis y/o en riesgo de exclusión social de modo que quien esté en una dificultad real ante un embarazo tenga una atención y una ayuda real y efectiva.

¿Piensa que sería buena la opción el aborto en un caso de violación?

   El aborto no es bueno ni si quiera en el caso de una violación. Añadir más violencia a una situación de violencia anterior sólo empeora la situación y la injusticia cometida. Precisamente son muchos violadores y abusadores sexuales los que presionan a la mujer incluso amenazándolas con violencia para abortar y verse así libres de aquellas responsabilidades que les incriminan. El aborto en el fondo legitima la violencia contra la mujer respaldando que abusadores y violadores sepan que pueden verse libres de una parte de las consecuencias de los actos que cometieron. Por otro lado, el aborto no borra la violación del pasado y viene a agravar el trauma de la misma con otro trauma añadido: el del síndrome post-aborto. Muchas personas, incluso célebres, han sido concebidas en un acto que no fue de amor pleno; en un acto que incluso pudo llegar a la agresión sexual, pero ello no justifica la tortura y muerte contra un bebé indefenso. Por otro lado no es menos cierto que si bien el embarazo que sigue a una violación es muy excepcional, el argumento del aborto por causa de la violación es uno de los argumentos a menudo esgrimidos con exigencia por parte de los partidarios del aborto en países donde desean hacerlo legal. La solución al embarazo tras una violación no es el aborto, sino la atención a la mujer y en el peor de los casos recurrir a servicios de adopción que permitan que el bebé sea acogido en una familia deseosa de volcar su amor.

¿Socialmente qué impacto tiene el aborto?

   El aborto legal tiene un impacto muy negativo en todas las sociedades y comunidades humanas, fundamentalmente porque es un acto de extrema violencia cometido contra un ser humano inocente e indefenso al que el instinto humano natural grabado en nuestro corazón llama especialmente a cuidar y proteger y como consecuencia porque produce unas heridas morales y espirituales durísimas y muy difíciles de borrar. Además, muchos de los que se hacen cómplices de la perversidad del aborto tratan de negar la maldad del mismo intentando auto-convencerse de que lo que hacen está bien para así procurar sentirse mejor y quitar hierro al asunto. Y en ese sentido tratan también de arrastrar a los demás intentando cumplir aquello que dice ese conocido refrán castellano sobre “mal de muchos, consuelo de tontos”.

   Una sociedad que abre las puertas al aborto, en el fondo abre la puerta a su propia autodestrucción, pues eliminando tan brutalmente el derecho a la vida de aquellos de los que se tiene el mayor deber moral de cuidar y proteger y que han de formar parte del tejido social y de ser partícipes del propio Estado de derecho, provoca que el resto de derechos y fundamentos de la sociedad, incluida la propia democracia se conviertan en una mera pantomima a merced de intereses perversos. Además se destruye gran parte la confianza sincera entre personas reduciéndola en muchos casos a un mero falso trato diplomático: si el aborto es matar niños y hay quien lo ve con buenos ojos, a la hora de tratar con esas personas ¿qué persona que conoce la realidad del aborto puede sentirse a gusto y en confianza? La misma Madre Teresa de Calcuta dijo al recibir el premio Nobel de la Paz en 1979: “Si aceptamos que una madre pueda suprimir al fruto de su seno, ¿Qué nos queda? El aborto es el principio que pone en peligro la paz en el mundo”.

   Con el tiempo, las sociedades que conviven con el aborto, acaban acostumbrándose a ello y corrompiéndose cada vez más, como si no pasara nada. Después de todo, los diferentes gobiernos cómplices de uno u otro color, se cuidan mucho de que la realidad del aborto sea ocultada a la inmensa mayoría de la población. Es decir, ellos y sus medios afines se encargan de administrar la anestesia social necesaria para que todo parezca normal y el aborto no sea visto como un mal de enormes proporciones. Como dice el conocido refrán: “ojos que no ven, corazón que no siente”.

  Esta legalidad y aparente normalidad facilita posteriores pasos en la ampliación de poderes y derechos al perverso negocio del aborto y como consecuencia que dicho negocio del aborto acabe teniendo cada vez más influencia y envenene todos los estamentos y órdenes de la sociedad: la Administración, la Educación, la Investigación, productos de consumo, etc. hasta el punto de llegar a límites que antes de la legalización del aborto parecían impensables y de ser conocidos en ese entonces hubieran causado un enorme espanto y reacción social: por ejemplo, que las menores puedan abortar sin que sus padres puedan hacer nada en contra, que se trate blindar el negocio al aborto por encima de cualquier decisión democrática, que hoy en día algunas de las vacunas que antiguamente se elaboraban en base a cultivos de células de pollo o levadura, se elaboran en base a líneas celulares de bebés abortados, que algunos potenciadores del sabor o productos de belleza también se elaboren en base a restos de bebés abortados, que se haya cedido a la investigación con bebés humanos no nacidos, que incluso algunos hospitales de ciertos países hayan usado restos de bebés abortados como combustible para la calefacción, o que en Alemania, país que sin ir más lejos trata de avergonzarse tanto del nazismo, se hayan llegado a utilizar cadáveres de bebés abortados como material orgánico para la composición de un granulado destinado a asfaltar las calles, etc. La siguiente documentación explica espantosos detalles al respecto.

¿Se puede mirar al aborto desde distintos puntos de vista como religioso, social, etc. o sólo hay una forma?

   El aborto es algo que ataña por completo al ser humano y por lo tanto a todas sus dimensiones: social, religiosa, biológica, ética, legal... Obviar cualquiera de estos puntos de vista sólo lleva a tener una visión parcial y distorsionada del asunto.

   Las leyes que permiten el aborto suponen, de hecho, un nuevo paradigma antropológico en el que al igual que ocurrió con otros genocidios e injusticias del pasado, se niega la humanidad de un grupo de personas para así poder eliminarlos o someterlos a capricho.

   Para empezar, la Ciencia enseña que la vida comienza en la concepción. Si esta verdad es afirmada también por la religión, no deja ello de ser una verdad estrictamente científica, para transformarse en una enseñanza religiosa opinable. Quien niega que la vida se inicie en la concepción no se las tendrá que ver sólo con la Religión sino además con la Ciencia. Negar esta certeza de  la  Biología  no  es  expresión  de  falta  de  fe,  sino bien de recurso a la mentira o bien de una  carencia  de  elementales conocimientos de Genética humana; aún más: de simple cultura general.

   Pero yendo a un punto de vista religioso son la Iglesia Católica y otros grupos de Fe quienes más habían venido denunciando la perversidad del aborto, aunque últimamente sus prédicas contra ello parece que se han ido apagado. Es tal la gravedad del aborto procurado, que la propia doctrina de la Iglesia Católica en su canon 1398 avisa de que quien participa en un aborto provocado incurre en una excomunión automática. Hasta hace poco, la absolución del pecado de aborto sólo podía ser administrada por un sacerdote especial denominado penitenciario.

   Por otra parte, los mismos partidarios del aborto que tratan de excluir y ridiculizar las declaraciones de la Iglesia argumentando ser declaraciones religiosas meramente opinables y acusando a los pro-vida como unos extremistas, alienados o fanáticos religiosos, nada dicen sobre los grupos paganos y satanistas que pretenden consagrar el aborto en una esfera religiosa. Amazon.com vende un libro devocional de la autora Ginette Paris titulado El sacramento del Aborto, de publicaciones Spring. En la página 107 Paris dice “El aborto es un sacrificio a Artemisa. El aborto como un sacramento por el regalo de la vida para permanecer pura”. En la página 56 Paris dice “No es inmoral escoger el aborto; es simplemente otro tipo de moralidad, pagana. Es hora de dejar de ser defensivo ante ello, y momento para apuntar con el dedo acusador al otro bando y denunciar su propia postura inmoral”. En la página 92 ella dice “Nuestra cultura necesita nuevos rituales también como leyes para restaurar el aborto en su dimensión sagrada, que es a su vez profunda y necesaria”. La “Descripción de la Editorial del Libro” de Amazon dice:  “Desde su publicación original, el libro ha sido ampliamente usado en centros abortistas de Canadá y Francia e incluso ha sido dado por algunos médicos a todas y cada una de las mujeres que han abortado ….”. A ello se añade que, en varias ocasiones y distintos lugares algunos partidarios del aborto han coreado cánticos de alabanza a Satanás en público así como varios adeptos de sectas y templos satánicos han escenificado acciones de protesta tratando de interrumpir jornadas pro-vida mediante escenificaciones de simbología satánica.

En 1 Corintios 10:19-20, Pablo dice “¿Quiero decir entonces… que un ídolo es cualquier cosa?  No, pero los sacrificios de los paganos se ofrecen a los demonios, no a Dios, y no quiero que seáis partícipes con los demonios”.

En cuanto al aborto visto desde un punto de vista social, vale lo dicho en preguntas anteriores.

¿Lo consideraría una opción en caso de haber riesgos en el embarazo para la madre y/o el bebé?

    Los casos de auténtico riesgo: casos de riesgo de muerte, son muy excepcionales, con una incidencia estadística de décimas o centésimas del porcentaje de abortos. Por lo tanto establecer una norma general basándose en casos extremadamente excepcionales es gravemente incorrecto. La realidad más bien inclina a decir todo lo contrario: hay muchas más ocasiones de peligro de muerte para una madre como consecuencia de un aborto provocado que como consecuencia de su embarazo.

   En los poquísimos casos en los que hay una colisión real entre el embarazo y la vida de la madre porque por ejemplo la madre está enferma y necesita recibir un tratamiento que puede ser nocivo para el bebé, lo éticamente correcto es administrar el tratamiento necesario a la madre intentando minimizar los riesgos para el bebé, pero no recurrir al aborto. Si el tratamiento provoca finalmente la muerte y el aborto del bebé, siempre será un aborto indirecto, no directamente querido ni procurado.

   Por otro lado, cuando se produce un embarazo ectópico en una de las trompas de Falopio, que realmente amenaza la vida de la madre y hace completamente imposible la vida del bebé, existe la posibilidad de extirpar la trompa. Como consecuencia el bebé morirá – ya que de momento no existe la ciencia para poder reimplantarlo -, pero se trata de un aborto indirecto: El bebé no muere por haber utilizado medios ni procedimientos directos para matarlo ni de querer su muerte, sino que muere indirectamente como consecuencia de la extirpación de una parte del cuerpo de la mujer que es necesario extirpar para salvar su vida. Estas particularidades son en general desconocidas por el gran público y dicho desconocimiento es a menudo aprovechado por los partidarios del negocio del aborto para plantear una supuesta necesidad del aborto libre en base a mentiras y afirmaciones exageradas.

   Decir que se ha de legalizar el aborto por los casos de riesgos del embarazo para la vida de la madre y/o el bebé, sería similar a pedir que se legalice el asesinato con la excusa de que se permita la legítima defensa (legítima defensa que ya se permite con leyes que penalizan el asesinato).

   En general, en los países donde el aborto no es legal y disponen de recursos sanitarios suficientes, existen protocolos médicos de actuación para los casos donde existen riesgos reales y graves. Por tanto, argumentar que el aborto a petición es necesario para solucionar dichos casos de riesgo para el embarazo y/o la madre es un error, una trampa, una mentira y una monumental estafa.

¿Qué siente el bebé cuando se le mata con el aborto? Varios estudios científicos indican que el bebé siente el dolor con mayor intensidad incluso que los adultos debido a que no tiene suficientemente desarrollados mecanismos de inhibición del dolor que tienen los adultos, por lo tanto pueden imaginarse espantosa la tortura a que es sometido un bebé cuando lo arrancan y despedazan con violencia desde el seno materno durante el aborto.

¿Qué consecuencias posteriores acarrea el aborto? Acarrea consecuencias físicas y psicológicas muy graves conocidas generalmente como síndrome POST-ABORTO. Éstas pueden consultarse en diversas webs dedicadas a la investigación y a la difusión pro-vida. Como ejemplo les dejo lo publicado por No Más Silencio. En este sentido existen proyectos e iniciativas dirigidas a ayudar a superar las profundas heridas del trauma post-aborto. Una de ellas es http://www.proyecto-raquel.com/

¿A dónde recurrir para evitar un aborto? Existen diversas asociaciones pro-vida dispuestas a ayudar a madres en crisis, repartidas por toda la geografía de España. Para encontrar la opción más cercana en caso de necesidad, existen algunos recursos como los siguientes:

¿Estás embarazada y con problemas?... Te ayudan pinchando aquí 

Más información:

http://embarazoinesperado.com

http://provida.es/feapv/contacto.html

   También existen proyectos e iniciativas dirigidas a ayudar a superar las profundas heridas del trauma post-aborto. Una de ellas es http://www.proyecto-raquel.com/

   Estos recursos son útiles y necesarios para evitar algunos abortos, pero no son suficientes para abolir el aborto. Es necesario además un frente que trabaje estrategias efectivas para mostrar la verdad del aborto a un público suficientemente grande como para que sea posible impulsar un cambio político y legislativo significativo. Si ni los principales medios de comunicación ni los centros educativos, ni el resto de asociaciones pro-vida están dispuestos a ello, es necesario que otros lo hagan.

   Y es eso precisamente lo que tratamos de hacer: Nuestras campañas gráficas desenmascaran la verdad mostrando al público con evidencias lo que la industria del aborto y la clase política corrupta, necia y traidora ha estado ocultando durante años y siguen tratando de ocultar a los ciudadanos. Son campañas de educación pública que neutralizan la anestesia social y recuperan la conciencia perdida. Nuestras imágenes muestran las evidencias de la humanidad del bebé no nacido al tiempo que exponen el horror indescriptible del aborto. Un horror que no es posible comprender y en muchos casos difícil de creer con las meras palabras. Nos damos cuenta cómo muchos quedan asombrados ante tales imágenes como desconociendo una realidad que se les había ocultado. Incluso se dan casos de personas que eran activas partidarias del aborto y las imágenes les hacen reflexionar. Tenemos en nuestra web el breve testimonio de Julie, una estudiante de enfermería que aceptó ser entrevistada y declaró públicamente su cambio de opinión, del lado pro-abortista al lado pro-vida tras ver las imágenes que muestran la verdad. En general mucha gente tiene una idea del aborto subjetiva y abstracta en términos del menor de dos males, pero no saben cuánto de malo es el aborto hasta que no lo ven. Conozco personas que dijeron: “Estaba a favor del aborto hasta que vi uno”. Pero no conozco a nadie que dijera: “Estaba en contra del aborto hasta que vi uno”. Cuantas más personas ven la verdad del aborto, más madres en crisis recurrirán a servicios de crisis de embarazo como los que he citado antes. Por otra parte, los ciudadanos no tolerarán la implantación de legislaciones restrictivas para un determinado mal que es percibido como algo meramente abstracto o subjetivo y menos aún si dicho mal es incluso defendido por el sistema político y cultural dominante en una situación de aparente normalidad. Los ciudadanos aceptarán leyes restrictivas sólo cuando un mal sea percibido con tal gravedad que sea evidente y urgente la promulgación de leyes que establezcan restricciones prohibitivas. Y nuestras imágenes ayudan enormemente a aclarar este punto. Por eso en general los furibundos partidarios del aborto se suelen enfadar mucho esgrimiendo todo tipo de argumentos contra que se muestren tales imágenes. Pero ellos mismos dicen muchas veces que el no nacido no es un ser humano o incluso un "mero conjunto de células". Si el bebé no nacido no fuera un ser humano, entonces mostrar las imágenes del aborto, no sería muy diferente a mostrar la de los pollos y conejos que están a la vista de todo el mundo en los mostradores de los mercados y carnicerías y por lo tanto no deberían enfadarse tanto. A fin de cuentas sólo les estaríamos mostrando ese "conjunto de células" que tanto se afanan en calificar. Y si es un ser humano, y por lo tanto se está cometiendo un horrible y espantoso genocidio, entonces realmente merece la pena denunciarlo y ponerlo a la luz para que se consiga la abolición con la fuerza de la ley.

¿Cómo darse cuenta de que un adolescente quiere abortar?

   Es muy difícil saber que alguien quiere abortar si no lo cuenta. El problema es que muchos padres han perdido la confianza de sus hijos porque las familias son cada vez más vulnerables a la pérdida de valores y están cada vez más desestructuradas y contaminadas por el materialismo y el consumismo olvidando los valores esenciales. Es importante que los padres ejerzan con su autoridad de padres pero también que haya un ambiente de amor y cariño en las familias. En todas las familias pueden ocurrir cosas malas. Sin embargo, si una adolescente tiene un problema grave de cualquier tipo y en su familia hay calor, comprensión, amor y cariño, es más fácil que tenga la confianza de arrimarse a su familia para ser ayudada.

¿Quién es más culpable: adolescentes confundidos o médicos instruidos que lo perpetran?

   Muchos adolescentes andan confundidos debido a que el mismo entorno que les rodea, no les ha educado con unos valores sólidos para la vida ni para evitar conductas de riesgo que conducen a diversos desastres como por ejemplo el aborto. Ellos simplemente, víctimas de su ignorancia y falta de madurez, recurren al aborto cuando ven que se sienten en una situación normalmente desesperada en la que lo habitual es que además encuentren un entorno que les incita a ello y se lo ofrece muy fácilmente. Por el contrario, los médicos instruidos que se dedican a cometer abortos saben muy bien lo que hacen y saben que en ello les va su negocio por tanto deben ser muy cuidadosos en no decir la verdad a la mujer así como ocultar las evidencias que podrían hacer peligrar su fuente de ingresos. Saben muy bien, que entre otras cosas no deben enseñar ecografías que puedan evidenciar el reconocimiento del bebé a su madre o camuflar los gritos de agonía y el zumbido de las bombas de succión en sus centros abortistas. Warren Hern, doctor en medicina, en su ampliamente utilizado texto Práctica del Aborto, advierte que …la sala de espera no debería colocarse próxima a la sala del procedimiento: las pacientes en espera no deberían ser sometidas a los ruidos de la sala de operaciones. Si la distribución física exige tal disposición, la pared divisoria debería estar aislada para hacerla a prueba de ruidos”. Hern debe saberlo. Él ha provocado gritos por asesinatos sangrientos a incontables madres mientras aspiraba la vida de sus vientres. Camuflar el ruido es importante porque pocos oyentes tienen estómagos tan fuertes como el de los jefes ejecutivos de las empresas del aborto. Un ex-colaborador de Warren Hern relató cómo Hern acababa con la vida de los bebés en un estado de gestación tan avanzado que “salían llorando y buscando con la mirada a su madre”. El mismo colaborador afirmó sobre el bebé al que mataban con el aborto que “es mejor matarle cuando todavía está saliendo, a que nazca y esperar a que acabe en el cubo de la basura”.

¿Qué pena se podría imponer a un médico que cometa abortos?

   Teniendo en cuenta que la vida humana comienza con la concepción, quienes han hecho del aborto su modelo de negocio incurren al menos en delitos de: asesinato con premeditación, estafa, alevosía, y profanación de cadáver. Todo ello con un afán de lucro desmedido. La ley debe definirse y aplicarse con claro rigor e imparcialidad para evitar este tipo de abusos criminales. Si cada aborto cometido implicara como consecuencia directa la pérdida de parte del poder político de la clase dirigente, muchos verían estupefactos cómo en seguida esa misma clase dirigente se apresuraría a prohibirlo con penas y sanciones, si cabe, más duras que las que corresponden a lo que acabo de exponer.

   Lo que no puede ser es el pitorreo y la falta de justicia de la España actual en la que un abortista culpable de múltiples abortos ilegales (Morín en Barcelona), algunos que implican la tortura y matanza de bebés casi a punto de nacer, no pise la cárcel porque sea la primera vez que es condenado con menos de 2 años de prisión y sin embargo a unas monjas clarisas de Sevilla se les imponga una multa de 170.000 euros por querer restaurar un órgano antiguo sin permiso de la Junta de Andalucía. No puede ser tampoco que al mismo tiempo que bebés están siendo torturados y asesinados con el aborto, se dicte pena de prisión contra un padre de Almería sólo por dar dos bofetadas a una hija desobediente. No puede ser que se hagan cumplir leyes o decretos de protección de la naturaleza que conceden al reino animal un derecho que niegan al ser humano, como por ejemplo el Decreto 4/1986 del 22 de Enero, donde aclaran, para que no haya dudas, que “los huevos de las aves tendrán la misma valoración, que por unidad se asigne a la especie protectora”, etc.

¿Realmente cuán probable es reducir la actual tasa de abortos?

   Mientras el movimiento pro-vida español siga dormido en los laureles confiando en alguno de los partidos del arco parlamentario y pensando que sólo con manifestaciones de globitos de colores y buenas palabras va a ser posible detener el genocidio abortista, no veo ninguna probabilidad. Sólo trabajando en serio estrategias eficaces contra el holocausto del aborto, puede reducirse significativamente e incluso abolirse. Pero del mismo modo que para ganar una contienda militar es necesario asumir ciertos riesgos, las estrategias que permiten combatir el aborto con eficacia implican también aceptar asumir algunos riesgos personales y económicos. Si los grupos que luchan contra el aborto no están dispuestos a asumir riesgos significativos, mucho me temo que no será posible lograr la victoria contra las leyes del aborto.

¿Cuál es su conclusión final respecto al aborto?

   Nos enfrentamos a una de las mayores amenazas contra los derechos humanos y contra la humanidad en sí misma. Una perversidad que acaba por envenenar todas las dimensiones sociales, espirituales, económicas, culturales, políticas, etc. del ámbito humano y que, tal como dijo la Madre Teresa de Calcuta, es una verdadera amenaza contra la paz. Contra este mal no caben medias tintas: Es necesario luchar con valor ahora que es posible y aún estamos a tiempo antes de que sea demasiado tarde. Es necesario recuperar la conciencia social perdida y devolver los derechos humanos al grupo de personas al que le ha sido arrebatado: al de los bebés no nacidos. Y es necesario tomar un serio discernimiento sobre todo lo que ha ocurrido en la Historia a este respecto para que jamás vuelva a ocurrir de nuevo. La clase política dominante ha demostrado hasta qué punto ha sido capaz de llegar siendo connivente con el crimen y la corrupción y envenenando toda una cultura social milenaria con sutiles mentiras, tretas y artimañas a cambio de una cuota de poder. Hemos sido testigos de cómo en los países en los que los poderes y la industria del aborto tratan de legalizarlo, compran voluntades políticas y planifican incansables votaciones hasta que el aborto es finalmente aprobado y legalizado. Una vez hecho esto ya casi no hay vuelta de hoja ni se vuelven a plantear otras votaciones para revertir la ley: en cualquier caso y en general, con el tiempo se ampliarán aún más las leyes que permiten el aborto.  Entretanto, los partidarios del aborto y sus medios tratan de presentar a los pro-vida como extremistas o fanáticos, pero las imágenes del aborto dejan bien claro la horrible verdad del aborto y quiénes son verdaderamente los extremistas. Si las asociaciones o el movimiento pro-vida español siguen confiando en los políticos y no están dispuestos a centrar sus esfuerzos en desenmascarar la realidad del aborto en público, mucho me temo que sus afanes para abolir el aborto serán en vano. Las gravísimas injusticias que están siendo ocultadas a la mayoría de la población son las que más necesidad tienen de ser expuestas en público. Tal como se dice en Marcos 4, 21-34 “También les dijo: ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del celemín, o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado finalmente; ni nada que esté escondido, que no haya de salir a luz.” Desde las Sagradas Escrituras se nos anima a mostrar la luz y la verdad. No se lucha contra los males encubriendo u ocultando las obras de la maldad, sino exponiéndolas a la luz. Y las estrategias gráficas que muestran la verdad del aborto son las que mejor resultado están dando en todas las campañas de sensibilización que se precie: La efectividad de las campañas gráficas la hemos visto hasta en las cajetillas de cigarrillos con durísimas imágenes contra el consumo de tabaco. Por último, creo que es preciso decir que no es necesario que todas las asociaciones pro-vida se dediquen a trabajar estas estrategias, pero lo que no puede ser es que no haya casi nadie dispuesto a ello. El ser humano maneja una falsa justicia sujeta a intereses moldeables, pero hay una Justicia que no es de aquí y es la que autoridades y gobernantes deberían temer. Mi mensaje final es simplemente: “Defiende la Vida, algún día podría ser la tuya”.

Jorge, Benito (Centro para la Reforma Bioética de España)

Comentarios

Que el negocio del aborto además encubre a delincuentes, traficantes de órganos y a quienes cometen violencia, abuso y explotación salvaje contra la mujer es un hecho claro y demostrable. Es posible encontrar múltiples noticias sobre ello en la red aunque por lo general los principales medios tratan de ocultarlo y por supuesto a los políticos y a las feministas actuales no les interesa ni mencionarlo.

El reciente, sonado y espantoso escándalo descubierto en Estados Unidos con la Planned Parenthood durante el mandato de Obama, sólo se ha sabido en España por algunos medios digitales. En nuestra web pueden acceder a los vídeos que David Daleiden y su equipo pro-vida captaron con cámara oculta sobre lo que confiesan responsables de centros abortistas transigiendo con el tráfico ilegal de órganos:

http://www.abortono.org/node/39

Y mucho más recientemente lo publicado por un medio de España sobre cómo estos centros abortistas facilitan la labor a mafias de prostitución y explotación de mujeres:

http://www.elmundo.es/madrid/2017/11/17/5a0deb8e22601d86158b46b2.html

Aunque si lo que desea el lector es ver hasta qué punto el negocio del aborto ha abierto la puerta a una experimentación auténticamente aberrante – y desconocida para el gran público -, que rivaliza con las más espantosas historias que se hayan podido escuchar sobre experimentos no éticos. puede leer el siguiente documento:

http://aebioetica.org/revistas/2012/23/79/695.pdf